Un lenguaje corporal erróneo: La táctica del “tiburón” Puyol.

Es algo en lo que yo he caído mil veces, cuando no tenía ni idea sobre mujeres, y algo que veo cada dos por tres. Y ahora que lo comprendo, al verlo me llevo las manos a la cabeza, y siento el deber de ir a rescatar a la chica, caso de que amiga mía sea (o si es una guapa desconocida, pues podría probarse, por qué no intentar ayudar a alguien…).

Hablo de lo siguiente:

Ir hacia la chica, y empezar casi desde el principio con un lenguaje corporal invasivo, parecido al del halcón justo antes de abalanzarse sobre su presa: totalmente de frente hacia ella, todo el cuerpo inclinado hacia ella, las manos aleteando cerca, buscando claramente posarse enseguida sobre las curvas de la cada vez más a la defensiva chica (normal… poneos en su lugar, ahora que lo veis desde la perspectiva femenina).

Y luego continuar mostrando gran interés, manteniendo esta postura, y buscando siempre, siempre, estar lo más cerca de ella posible.

Característica definitoria: no se atiende a sus señales corporales, que normalmente dicen “oye, ¿es necesario estar todo el tiempo con tu cara pegada a la mía?”, “déjame algo de espacio”, “piérdete un rato, pero no me obligues a decirlo con palabras”, “¡que alguien me lo quite de encima!”.

Pero, bien porque no perciba ninguna de las señales (como me pasaba a mí antes), bien porque le dé igual y piense que la estrategia es el acoso y derribo, cornear las defensas a lo bruto hasta que estas cedan (craso error, las defensas se derriban con la suavidad y la sutileza, y de otra manera)… el hombre que así actúa… continúa actuando así.

Hasta que la chica acaba huyendo o pidiendo ayuda, quedándose con un muy ingrato recuerdo del hombre en cuestión, y pasando a su lista negra si ha de verlo otra vez (forzosamente, desde la perspectiva de una situación social concreta. Por ejemplo: es amiga de un amigo tuyo).

La cuestión es que a la chica siguiente, en lugar de analizar los resultados y reflexionar sobre si debe cambiar algo de su “estrategia”… hace lo mismo.

Yo he estado ahí, y era porque pensaba:

“Las mujeres, para el juego del cortejo, son iguales que los hombres (garrafal error). Si a mí una chica viene desde un principio todo retozona, acariciándome, diciéndome piropos o directamente proponiéndome pasar la cosa a mayores… ¿Yo como tío que hago? Pues la miro de arriba abajo, y si está más o menos bien físicamente… le sigo el juego y me lío con ella.”

Pero… ella no es un tío. Es una tía (si es un tío, puede que te equivocases de local).

“Vaya, con esta no ha resultado… Pero ya resultará. El que la sigue la consigue.”
Pero… esa frase necesita ser corregida: “El que la sigue conociendo el juego y actuando de acuerdo con sus reglas, al menos conociendo los errores típicos y el por qué son errores (como el error que trata este artículo), y sin vivir con necesidad de resultados, la consigue”.

(Nota: Esto de “el que la sigue la consigue, otra correcta aplicación mucho más importante, es parte del libro que estamos a punto de lanzar.)

¿De modo que una actitud correcta, cual es?

Respetar el espacio de la otra persona, entendiendo que si invades su espacio personal sin haber propiciado su consentimiento y/o deseo (lo que se conoce en el mundillo como escalada de kino o kinoescalada), se va a sentir cohibida, y por tanto incómoda.

Y entendiendo también que si respetas el espacio de la otra persona mostrándote relajado, ocupando tu propio espacio sin especial interés positivo en acercarte a la otra persona más de la cuenta, harás que se sienta a tu lado libre, con aire para respirar, y por lo tanto cómoda.

Resumo la actitud adecuada con una frase que se me acaba de ocurrir:

“Aprenderás a tener un lenguaje corporal adecuado para seducir, cuando comprendas… que antes que acercar vuestros cuerpos, hay que acercar vuestros corazones.”

O como decimos todos: hay que haberla hecho sentir.

Un saludo,

Aquiles.

PD: No es la única actitud correcta, hay seductores que usan kino desde el principio y les va bien. Porque dominan ese arte. Yo no lo domino, domino otros más verbales y como witzbold, no suelo meter kino hasta que la interaccion esté ya avanzada.

Quiero decir con esto: si meter kino de primeras te va bien, pues sigue con tu manera. Si obtienes reacciones como las que obtiene el que va de “Puyol”, hazlo de esta manera, porque funciona.

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2 responses to “Un lenguaje corporal erróneo: La táctica del “tiburón” Puyol.

  • ksi

    yo opino que Claro que empezar con kino fuerte e invadiendo, no es correcto, porque la intimidas.

    Pero ir escalando poco a poco es la actitud perfecta.
    EL fallo viene cuando no hay escalada!

  • aquiles

    Por supuesto que el fallo viene cuando no hay escalada! De ahí esta opción que planteo: escalada física sobre la base de escalada emocional, para aquellos que no se acaben de aclarar con la kino.

    Próximamente hablaremos de cómo empezar escalando poco a poco, como dices… desde antes.

    Porque como muy bien dice ksi, si no hay escalada… no sólo no llegamos a nada, sino que la decepcionamos a ella, incluso.

    Muchas gracias por tu aporte!

    Un saludo.

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